Lo normal es que los niños lloren porque no quieren ir a la escuela, en Sandipani Muni School los niños lloran cuando no pueden ir... porque nuestra escuela es la vida frene a la muerte, la esperanza frente a la desesperación y la dignidad de convivir y vivir durante unas horas al día en un ambiente de protección, cariño y libertad como nunca antes los niños de la calle habían tenido. Casí mil doscientos, comen, estudian y reciben asistencia médica. Sin educación no puede haber transformación social. La educación es el eje primordial de nuestra labor.
Aprender es mucho más que acumular datos, es vivir la libertad del ser que se reconoce en su mundo interior cuando se le dota del instrumento preciso y precioso dela razón dirigia a los ideales más elevados. En nuestras escuelas los niños reciben ese instrumento que les alejará de la marginación y les adentrará en la experiencia vital del conocimiento.
El conocimiento de la propia realidad cultural de la India se les enseña desde el primer nivel. La danza tradicional hindú, la música forman parte de su aprendizaje, viendo a nuestras pequeñas con sus trajes, maquilladas para salir a escena, donde el aplauso del público les devuelve la dignidad de ser niñas, mujeres del mañana, en la recobrada autoestima de quien se consideraba un simple habitante de un óceano de chabolismo y miseria. Son nuestras princesas de los "palacios de plástico"...
Estos sos los palacios donde vivien nuestras princesas, eso es lo que las hace aún más bellas si cabe.
Comer todos los días al menos dos veces, la tercera en sus casa muchas veces no se produce... la mayoría sólo comen lo que toman en nuestras escuelas.
Los más pequeños pueden tomar leche a diario. Un simple vaso de leche con galletas es una fiesta cotidiana para los más pequeños.
En nuestra Galería Multimedia puedes ver imágenes vivas, de una esperanza que no está muerta, de un sueño que aún es posible con tu ayuda.